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martes, 28 de julio de 2015

Investigadores españoles logran reprogramar el envejecimiento en ratones y células humanas

Investigadores de las universidades de Oviedo, Barcelona y Harvard (Estados Unidos) han desarrollado un novedoso tratamiento farmacológico que consigue reprogramar el envejecimiento de células humanas y de ratones que, en este último caso, ha conseguido duplicar la esperanza de vida de aquellos roedores que envejecen de forma acelerada.

El hallazgo, que ha sido seleccionado para ocupar la portada del número de agosto de la revista Nature Cell Biology,se ha realizado tras identificar un nuevo mecanismo molecular que permanece alterado durante el envejecimiento.

Los investigadores se centraron en el estudio del proceso de reprogramación celular que permite transformar células adultas en células madre inducidas (iPS), capaces de generar cualquier tipo celular del organismo. Normalmente, este proceso de reprogramación implica el rejuvenecimiento celular y requiere la eliminación de las alteraciones moleculares y celulares asociadas al envejecimiento.

Sin embargo, en las células procedentes de pacientes con envejecimiento acelerado o de individuos de edad avanzada es muy ineficiente debido a las múltiples alteraciones acumuladas en sus células.

Por ello, el objetivo inicial de este trabajo consistió en identificar las alteraciones presentes en las células de pacientes con los síndromes progeroides de Néstor-Guillermo o Hutchinson-Gilford, que recapitulan fielmente muchas de las alteraciones asociadas al envejecimiento normal.

"El estudio de estas patologías presenta un gran interés biológico por las claves que pueden proporcionar acerca del envejecimiento normal y por la posibilidad de ensayar aproximaciones terapéuticas dirigidas a paliar o a retrasar sus efectos", ha señalado Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, que ha dirigido la investigación.

Procesos inflamatorios activados

Los investigadores observaron que las células procedentes de estos pacientes o de individuos de edad avanzada presentaban una hiperactivación de procesos inflamatorios celulares.

De este modo, vieron como el tratamiento con fármacos antiinflamatorios "aumentó la eficiencia de la reprogramación celular hasta niveles comparables a las células procedentes de individuos jóvenes", según ha reconocido José María Pérez Freije, codirector del trabajo.

Con el fin de trasladar estos resultados hacia posibles aplicaciones clínicas, los investigadores identificaron un componente esencial de la respuesta inflamatoria implicada en este proceso, la proteína DOT1L, que tiene la capacidad de regular numerosos genes implicados en el proceso de reprogramación celular y bloquea la formación de células madre iPS.

Tras administrar inhibidores de DOT1L a células humanas y ratones con envejecimiento acelerado, observaron una mejoría extraordinaria de todos los síntomas asociados al envejecimiento, así como un aumento de la esperanza de vida de estos ratones de más del 65%.

Sin efectos secundarios aparentes

Estos resultados "superan ampliamente los obtenidos con las estrategias terapéuticas desarrolladas previamente para el tratamiento de los síndromes de envejecimiento acelerado sin presentar efectos secundarios aparentes", ha explicado Clara Soria-Valles, primera firmante del trabajo.

El hallazgo tiene sus antecedentes en trabajos anteriores de este grupo de investigación publicados en otras revistas científicas como Nature, Nature Medicine, Cell y Science Translational Medicine, en los que describieron diversos mecanismos implicados en el envejecimiento acelerado y el desarrollo de las primeras terapias para estos síndromes.

Algunas de estas terapias se encuentran actualmente en ensayos clínicos para el tratamiento de pacientes con envejecimiento acelerado. Además, como los inhibidores de DOT1L están siendo empleados para el tratamiento de algunos tipos de leucemia, "es posible que se puedan ensayar en pacientes con progeria en un futuro próximo, solos o en combinación con otros agentes terapéuticos.

Fuente: Jano

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